Ana sentía que estaba viviendo un sueño. Era algo que no le parecía real, no entendía como lo había logrado, porque por años le había parecido imposible. Su sonrisa rebosaba de alegría por tantos años de ahorro y sacrificio. Es que, ella había renunciado a muchas cosas, a viajes familiares, salidas con amigos, etc., para poder ahorrar durante casi 10 años y poder comprar su primer terreno.

Era cerca del medio días, más precisamente las 11:45 am, cuando vendedor y comprador se reunieron en la escribanía para firmar la escritura de compraventa. Ana ya lo tenía todo planeado ese día. Firmaría la escritura, volvería a su trabajo y a la noche saldría a cenar a un restaurant super coqueto para festejar el sacrificio de años.

¡¡ Que emoción cuando le entregaron las llaves !!, quería gritar y saltar de la alegría pero hacerlo delante de la escribana era demasiado y su timidez no se lo permitía. Pero en cuanto llegó a su casa… gritó, saltó y abrazó a su marido muy fuerte, diciéndole gracias por apoyarla en su sueño.

A los pocos días Ana con todo el entusiasmo del universo empezó a desmalezar el terreno, había comprado en el vivero plantas y arbolitos para el jardín.  También adquirió materiales en el corralón cercano, cambió puertas y ventanas. Todo parecía idílico, sin embargo, aquel viernes de mayo, todo cambió de manera rotunda.

Por la mañana y bien temprano, Ana y su marido concurrieron al terreno, lo primero que hicieron fue regar las plantas, ponerle una pequeña guía a los tomatitos cherry y pintar la pared de la pequeña casita, luego, cuando el sol de mediodía ardía fuerte, decidieron ir a comer a un pequeño comedor que dista a unas cuadras, y allí todo cambió porque al regresar, se dieron con que 5 personas habían invadido su terreno y se encontraban muy bien instalados allí.

No lo podían creer, Ana envuelta de nervios les pidió que por favor salieran de allí, pero estos señores, les gritaron y les tiraron cosas, diciéndole que ese era su terreno.

Ana y su marido fueron a la comisaría más cercana… y ahí comenzó todo el rollo…

Por eso, vos que estás leyendo seguro que has escuchado hablar de la usurpación. En Argentina con el déficit habitacional que hay es muy pero muy común. Tal vez te haya tocado vivir en carne propia lo feo que es que te despojen de tu propiedad como le pasó a Ana, pero si no te tocó personalmente, seguramente le ocurrió a un amigo, vecino o pariente.

Entonces, si te usurparon o si usurparon a un conocido ¿QUÉ ES LO PRIMERO QUE TENÉS QUE HACER?

LO PRIMERO que tienes que hacer, es ir a una Comisaría o una Fiscalía y hacer la DENUNCIA PENAL de usurpación. Hay otras vías civiles para obtener el desalojo pero ante un delito, lo primero, es hacer la denuncia penal y pensar en un segundo plano el aspecto civil.

En este tipo de situaciones, lo único que quieres es que te devuelvan tu casa, sabes que es un delito reprimido por el Código Penal, sabes que el usurpador puede ir preso, sin embargo, quieres tu casa y lo que urge en este momento es la RESTITUCIÓN DE TU PROPIEDAD.

Si has realizado la denuncia en la Comisaría, asegúrate que la misma cuanto antes pase al Fiscal correspondiente, quien es el encargado de realizar la investigación, obviamente que esto no será necesario hacer si has radicado denuncia en la Fiscalía.

MEDIOS DE PRUEBA

Esto es fundamental. De la prueba que aportes y que exijas al Fiscal dependerá si se dicta o no la orden de desalojo, por eso, reitero LA PRUEBA ES ALGO IMPRESCINDIBLE.

¿ Qué es lo que tengo que probar ?

A fin de ser preciso con la prueba, lo que tienes que probar es que estabas ejerciendo la posesión en ese terreno y alguien te la ha quitado. Para ello, debes aportar al fiscal fotos del terreno, facturas de los materiales que estabas comprando, recibo de que has comprado plantas, si has alambrado o colocado un cerco, toda la prueba relativa a ello, obviamente que si tienes la escritura pública es muy importante que también la pongas a disposición del Fiscal. La prueba de testigos suma mucho, es importante que quien te vendió el terreno y el corredor inmobiliario atestigüen de que se hizo entrega de la posesión a quien hoy es propietario.

En segundo lugar, hay una prueba que es determinante y es: “la cerradura violentada”. Para un fiscal será suficiente si además de lo mencionado en el punto anterior podemos exigir una inspección ocular realizada por la policía en donde conste que los usurpadores han entrado forzando la cerradura. En la mayoría de las veces es el mismo Fiscal quien pide de oficio esa prueba, pero si no lo realiza vos lo puedes pedir como querellante.

RESTITUCIÓN DEL INMUEBLE

La mayoría de los Códigos de Procedimiento contienen un artículo al respecto, pero si vives en una provincia donde el Código no lo dice igual puedes pedir la restitución del inmueble.

Es una medida cautelar muy importante donde debes acreditar los tres elementos básicos: 1) La verosimilitud del derecho- 2) El peligro en la demora 3) Contracautela.

En muchos casos, quien dicta la medida es el juez. Por ejemplo, en Salta, si bien el fiscal es quien tiene a su cargo la etapa investigativa, la medida cautelar de restitución del inmueble debe ser solicitada al juez de garantías.

Para que le medida de restitución de la propiedad usurpada sea eficaz se debe probar, como arriba lo dijimos: 1.- La verosimilitud del derecho, es decir en otras palabras, el derecho que invocamos es cierto, en el caso de Ana, es su casa, que la compró con su dinero y con todos los requisitos de la ley. 2.- Peligro en la demora, este ítem está dado por el hecho de que es necesario actuar ahora, porque con el paso del tiempo será peor, será más difícil el desalojo si el usurpador permanece allí. 3.- Contracautela, la procedencia de este requisito puede variar según el caso y en situaciones puntuales no es necesario ofrecer contracautela, sin perjuicio de ello, este recaudo se refiere a que es necesario dar una garantía a esta medida que en muchas casos se dicta sin escuchar a la otra parte.

VOLVIENDO AL CASO DE ANA

Si estuviera en frente de Ana, lo primero que le diría es que sea paciente. No hay duda de que el terreno es suyo, y que un día lo va a recobrar, sin embargo, hay un proceso que cumplir. Solo es necesario ser diligente con las pruebas y presentar cuanto antes la medida de desalojo y restitución al juez para que cuanto antes ella pueda volver a su casa y terminar con esta pesadilla para seguir viviendo el sueño en el que estaba.

Rafael Cornejo